24 de septiembre de 2012

¿Qué es ser venezolano?


Placa conmemorativa de la Independencia.
Concejo Municipal de Caracas
¿Se considera usted una persona blanca, morena, indigena, mestiza o afrodescendiente? Así nos preguntaba la encuestadora del Censo Nacional de Población y Vivienda 2011 cuando aplicaba el instrumento en la categoría de datos personales. Una pregunta sensible para una sociedad que siempre ha estado orgullosa de ser un crisol de razas, culturas y orígenes, en la que todos compartíamos sin importar las diferencias sociales, políticas, religiosas y/o económicas, en la que nos sentíamos plenamente integrados sólo por el simple hecho de ser venezolanos, sin detenernos a pensar si somos blancos, morenos, indígenas, mestizos o afrodescendientes.  

Si de algo podíamos presumir como sociedad era de esa extraordinaria capacidad para compartir, abriendo de manera sincera, sin prejuicios ni discriminación, mentes, corazones y hogares a todo aquel que pudiera requerir nuestro apoyo para hacerle frente a las dificultades, siempre con alegría y una sonrisa en el rostro, con ánimo y disposición, sin importar su color, su origen o condición... pero ¿qué nos pasó?, ¿qué sucedió?, ¿por qué ahora pareciera que es más importante saber y recalcar a qué raza pertenecemos que el sentirse venezolano?, ¿es que acaso no era suficiente con dividirnos de acuerdo con nuestra orientación política?

Vitral de la Catedral de Caracas
Desde sus inicios, nuestro país se distinguió por ser la "Tierra de Gracia" que relató Colón, un país y una sociedad abiertos a la inmigración, al mestizaje, la integración y el compartir entre las diferentes culturas que le dan vida; un país y una sociedad sin complejos, permeable, en la que cualquiera de nosotros, con trabajo, dedicación y esfuerzo, podía alcanzar sus metas y ver cristalizados sus proyectos, en donde juntos podíamos sumar voluntades para la construcción de un mejor entorno. De hecho, una de las imágenes más representativas de esta "Tierra de Gracia", está reflejada precisamente en la sonrisa franca, sincera y alegre de sus niños jugando en cualquier rincón de nuestra geografía nacional, compartiendo el momento, proyectando sueños y dibujando futuro... sin importar en lo absoluto si somos blancos, morenos, indígenas, mestizos o afrodescendientes. ¡Así somos!

Hoy, en esa Venezuela consagrada al Santísimo Sacramento, es necesario hacer una pausa, dejar a un lado las diferencias, el enfrentamiento, los rencores y el odio que nos van consumiendo como sociedad, para avanzar hacia la cohesión social como base para la reconciliación nacional, la cual debe sustentarse en el respeto, la confianza, la comprensión, la tolerancia y el sentido de pertenencia. Por ello, la pregunta incorporada en el censo nos debe llamar a la  reflexión sobre lo que significa verdaderamente ser venezolano...

• Ser venezolano es sentirse heredero de los ideales de independencia, libertad, de igualdad, justicia y democracia que nos legaron los padres de la patria, es sentirse parte integrante de nuestros origenes, de nuestra historia, es estar comprometidos con nuestra identidad como nación, multicultural, única e inimitable.

• Ser venezolano es entender que todos somos uno en Dios y en nuestro sentir nacional... que podemos ser blancos, morenos, indígenas, mestizos o afrodescendientes, católicos, judios, protestantes, evangélicos o de cualquiera otra confesión religiosa e incluso política, sin que ello signifique un juego de "suma cero", en donde el beneficio de un grupo implique la anulación de los otros actores. El sentir nacional es un elemento integrador de nuestra cultura variopinta, pero no es ni podrá ser jamás una ideología política para los gobernantes de turno, no es algo que se decrete o se imponga autoritariamente, es un elemento que surge de nosotros mismos para la inclusión, pero nunca lo será para la exclusión.

• Ser venezolano es tener arraigo en nuestras tradiciones, en los valores y principios de nuestros ancestros, enriquecidos por los valiosos aportes del mestizaje, la integración y fusión de diferentes culturas.

• Ser venezolano es dejar a un lado los odios, rencores y diferencias para transitar juntos por un camino de paz, de armonía, de progreso y bienestar.

• Ser venezolano es mantener presente que somos la expresión de un pueblo que siempre ha luchado por el derecho a vivir libres, en igualdad, a expresar sus propias ideas de manera natural, con autodeterminación y pluralidad, con optimismo para forjar una sociedad mucho más justa, responsable e inclusiva, sin discriminación de ninguna índole, la cual se construye día a día con nuestro empeño, dedicación y esfuerzo, con el pequeño pero decidido aporte de cada uno de nosotros en nuestras respectivas actividades, en nuestros hogares y comunidades, sin que deba importarnos si somos blancos, morenos, indígenas, mestizos o afrodescendientes... ¡eso es ser venezolano!

2 comentarios:

Lenin Lostte dijo...

interesantes palabras en un momento muy especial de la historia política venezolana, agradezco la haya compartido...

yanileth dijo...

DIOS LE BENNDIGA MUY SABIAS TUS PALABRAS Y JUSTAS