19 de diciembre de 2014

Tiempo de Navidad, de alegría, reflexión y esperanza...




Desde niños hemos considerado la Navidad como una de las épocas más esperadas e importantes del año, tanto por la profundidad del mensaje de paz, de amor y de esperanza que representa para la humanidad el nacimiento del Niño Jesús, como por la oportunidad de compartir en armonía con nuestros familiares y amigos, en el calor del hogar, entre los destellos de las luces y reflejos del árbol de Navidad, contemplando las imágenes del pesebre, intercambiando regalos y abriendo nuestros corazones al hacer las peticiones para el próximo año. 

Sin embargo, cada vez se hace más necesario mantener ese espíritu navideño durante todo el año, en cada una de nuestras actuaciones, aportando nuestros mejores esfuerzos en la construcción de una mejor sociedad, mucho más justa, más humana, en donde la coexistencia, la paz, la tolerancia, el respeto, la libertad y el desarrollo sostenible sean su norte.

Desde Gerencia y Cambio Organizacional y DiplomaRSE les hacemos llegar nuestros mejores deseos en esta Navidad, orando a Dios por que la luz de esa estrella de Navidad  que guió a los Reyes Magos hacia un humilde portal de Belén les acompañe por siempre, iluminando sus vidas, corazones y destinos.


!Felicidades!!



Otra RSE es posible




Acostumbrados a diarios escándalos políticos y financieros, de corporaciones y medios de comunicación e instituciones por citar los más recientes de una larga lista, corremos el riesgo de quedar inmunizados ante la avalancha de realidad que refleja la verdadera esencia humana y su comportamiento social. Tomas Hobbes, en el siglo XVII escribió su Leviatán y, ya entonces, nos había descrito con la conocida frase "homo homini lupus". La locución fue creada por el comediógrafo latino Plauto (254-184 a. C.) en su obra Asinaria, y describe ese afán humano por destruirse a sí mismo. En todos los tiempos y todas las épocas, los hombres han encontrado además en el grupo social, en la masa, el amparo ideal para atacar a sus semejantes y, en la medida de lo posible, transformarlos, dominarlos o cuando la subyugación no es posible, eliminarlos.

El ser humano tiene la característica de ser un animal gregario, y de ello probablemente se deriva una gran parte del éxito de la especie y de su propia supervivencia. Sin embargo, y no es menos cierto, la masa reclama un cierto grado de sumisión y, a veces, de estupidez individual. Para comprobarlo solo hay que observar de qué cosas somos capaces actuando en grupo y preguntarnos si lo haríamos igualmente al estar solos frente al espejo o confrontados a solas con el mismo objetivo, o si por el contrario, saldríamos espantados por el ridículo observado en nuestras propias sombras proyectadas en el suelo o simplemente por el miedo al no sentir el calor del colectivo a solas con el enemigo.
                                
Una confusión detrás de otra
Vivimos tiempos donde la ceremonia de la confusión es asumida por la masa sin rechistar, en los que la figura del líder no es cuestionada, la ideología impera sobre la voluntad y la razón queda relegada a un segundo plano. Esto ocurre igualmente en materia de responsabilidad social empresarial, una disciplina académica en manos de la ideología política. En fechas recientes, un eurodiputado, una vez más sacaba pecho presumiendo de promocionar políticas de responsabilidad social en Bruselas, y eso está bien. El problema es que lo hace desde un partido inmerso en innumerables causas de corrupción con cientos de imputados por los delitos más antisociales que cabe imaginar. Sin embargo, no creo que a nadie le haya pasado por la mente decirle, "¿Por qué no empiezas por barrer tu casa ya que te gusta tanto la responsabilidad en las organizaciones?", pues seguramente porque estaría mal visto en la casta de nicho (CASTARSE). Sin embargo, lo que si es habitual es culpar a quienes no forman parte del grupo ideológico cercano, por ejemplo culparles de no hacer aquello a lo que la ley no les obliga, sé que suena como un oxímoron pero debe ser divertido porque cada vez es más frecuente la exigencia de que las empresas hagan lo que algunos dicen, aunque no tengan por qué hacerlo, y ojo hablamos de exigir, no de pedir amablemente que sería lo educado, no, no, exigir virulentamente, sin recapacitar en las consecuencias lógicas provocadas en los interpelados y que no son otras que hacer cada día la muralla más alta.
Los medios de la confusión
No parece lógico que si desde un determinado sector o grupo social se quiere solicitar algo a determinado colectivo, por ejemplo a las empresas, para que lo realicen de forma voluntaria porque es un bien para la sociedad, los medios a usar sean: activismo anti-empresa, anti-capitalismo, boicot, acusaciones infundadas, acritud y escasas habilidades de diálogo. ¿Qué se espera conseguir de este modo? ¿Acaso se pretende que las empresas y corporaciones se asusten y tras unos golpecitos en el pecho entonando el "mea culpa" amanezcan puras, limpias, castas y responsables? Si esa es la intención, la estrategia no dará resultado.
La responsabilidad social no avanza, probablemente porque se encuentra huérfana y escasa de publicaciones académicas y contenidos innovadores que ayuden a las empresas a comprender mejor los beneficios y el retorno de políticas estratégicas basadas en el desarrollo sostenible, de soluciones para implementar actuaciones y planes respetando el entorno y la sociedad en la que opera y recibiendo a cambio el reconocimiento, la aceptación y la mejora de la reputación. Lo incomprensible es que todo ello es posible, existen bastantes herramientas y, en algunos casos, están siendo implementadas, pero seguramente es el discurso divulgativo el que se encuentra secuestrado y no permite ver más allá del perenne ruido instrumental de la moralina. Lo que prolifera, sin duda acentuado por la actual situación de crisis, es un sin fin de impactos en las redes sociales y otros medios de difusión utilizando la responsabilidad social como arma arrojadiza desde posiciones que mejor harían en comenzar por hacerse una autoevaluación responsable.
La confusa moralina
La moralina ha ganado la batalla de manera aplastante en una buena parte de la responsabilidad social. No es posible abanderar altos valores éticos perteneciendo a grupos o colectivos en los que se práctica el sectarismo, se crean células con ánimo pandillero para influenciar negativamente a terceras organizaciones, se miente y manipula con descaro o se utilizan medios de organizaciones sin ánimo de lucro o asociaciones para enriquecerse o hacer negocios lucrativos utilizando la información disponible, no obstante, es algo habitual, y en este sector funciona como lo hace en aquellos otros que mencionaba al principio del artículo. Aún así, es posible y deseable que gracias a este aire regenerador que comienza a soplar las cosas vayan cambiando. Se puede engañar a todo el mundo una vez y a muchos algunas veces, pero lo que no se puede es engañar a todo el mundo todas las veces. Las influencias hay que ejercerlas de forma positiva, es cuestión de sentido común, los adalides de las influencias negativas nunca han terminado por triunfar en sus cometidos porque nadie quiere estar continuamente recibiendo impactos biliares del prójimo por muy amigo que lo considere.
Otra RSE es posible
Defiendo la teoría de que la disciplina denominada RSE (Responsabilidad Social Empresarial), tiene mala suerte nominal y que, como consecuencia de ello, un ingente número de defensores o allegados a la misma simplemente tocan de oído. Me baso, en el hecho de que muchos de mis alumnos, algunos de los cuales llevan algún tiempo interesados en el tema, comienzan las clases sin tener claros conceptos y diferencias simples como pueden ser las existentes entre acción social, filantropía, marketing con causa o activismo político, cuestiones respetables todas ellas pero que, o no son responsabilidad social, o incluso nada tienen que ver con ella. El problema es probablemente de semántica... de ese momento en el que una persona dice o piensa, lo responsable es... y emite un juicio u opinión personal y, a partir de ahí, lo convierte en dogma y en lo que las organizaciones deberían hacer según su criterio. Comprenderán que desde ese punto de partida hasta la tremenda confusión actual solo hay un paso. Lo que las empresas deberían hacer está bien definido y articulado en guías como ISO 26000, en la bibliografía académica relativa a la RSE, en los modelos de medición y reporting editados por entidades solventes y acreditadas y, por lo tanto, no parece necesario estar redefiniendo a cada momento lo que deberían hacer las organizaciones. Por otro lado, lo que deben hacer las empresas está en la ley, y si falta algo siempre se puede legislar si se tienen los apoyos necesarios.
La responsabilidad social necesita profesionalizarse y conforme la demagogia se vaya jubilando es lo que probablemente ocurrirá. Muchas aves de paso terminarán por dedicarse a otra cosa, dado que al contrario que con otras modas como el coaching, la RSE es una materia académica acreditada, solvente, con un gran número de cátedras universitarias que investigan en ello y publican con calidad y que, dicho sea de paso, nunca pisaron los gurús de la moralina ni probablemente hubieran sido admitidos visto lo visto de su producción ética e intelectual.
La sociedad necesita que las organizaciones sean socialmente responsables, pero desafortunadamente será un proceso más lento del que sería deseable, debido al panorama en el que incomprensiblemente nos encontramos.


Sociólogo, MBA, Postgrado en Sostenibilidad y RSC. 
Director General de SOANDEX, firma consultora especializada en #RSE y #Sostenibilidad, creador del portal empleaRSE.es (@rsempleo) y Presidente de ADRES, asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es innovar en los instrumentos de conocimiento y difusión de la RSE.

11 de diciembre de 2014

La RSE tiene que bajar a la persona, para reencontraRSE: ¿estamos intentando realmente cambiar el paradigma?


Por Nuria González  


Parece que estamos viviendo un momento especialmente pesimista en lo referente a la responsabilidad social. Avanzamos lentamente e incluso en ocasiones retrocedemos. Administraciones, empresas y corporaciones de todos los sectores, no terminan de apoyar decididamente la RSE e incluirla efectivamente, como dicen, “en su ADN”. Cuando sales del sector, el concepto tampoco ha llegado a la ciudadanía y se vincula frecuentemente con la acción social.

Estamos especialmente sensibilizados con las organizaciones y personas que administran y gestionan recursos públicos. Pedimos a la empresa que cumpla dentro y fuera como agente social que es. Transparencia y reputación cada vez toman más relevancia.

Estamos comprendiendo que, mirar para otro lado y no involucrarnos es justamente lo que nos ha llevado hasta aquí.

¿Por ello debemos decir que la RSE ha muerto? Quizá haya muerto la forma en que se ha hecho hasta ahora, como tantas otras cosas y tengamos que evolucionarla, claro que sí. Y como Octavio Paz de la libertad, tengamos que decir que “la RSE, no necesita alas, lo que necesita es echar raíces”.


Me gusta especialmente el momento que estamos viviendo, inmersos en la sociedad de la información y la comunicación, porque puede ser una oportunidad extraordinaria para hacer calar el mensaje, de que la RESPONSABILIDAD es de todas y todos. En cada momento, en nuestra actividad cotidiana, en nuestro entorno.

Tendremos que salir de nuestra zona de confort, la que dominamos sobradamente, para hacer las cosas de manera diferente. Buscando la colaboración, la cooperación, la participación, la implicación y el compromiso. Es tiempo de la sociedad civil.

¿Qué podemos ofrecer a la sociedad civil desde la RSE?  Que aporte valor, que mueva a la cooperación, a la creación de redes colaborativas, que motive la conciencia de las personas que sea realmente diferente... 



Nuria González

Su trayectoria profesional se ha desarrollado en el sector audiovisual y desde 1996 en Grupo Globomedia. En su productora, Globomedia  y fundamentalmente en GECA. Actualmente se desempeña en el Departamento de Investigación como responsable del Área de Minutado de Contenidos, en donde coordina varios equipos de trabajo, la Unidad de Apoyo a la Integración Laboral del Centro Especial de Empleo (GECA), Minutados, la formación en los cursos para personas con discapacidad y el “Minutado de Contenidos de Televisión”.

Es coach, especialista en teletrabajo y experta en RSE. Apasionada de las relaciones humanas, del trabajo en equipo y de la responsabilidad social, como elementos esenciales de transformación en la sociedad de la información y la comunicación. Mantiene un alto interés en los temas de diversidad, especialmente en los relacionados con discapacidad y género.







5 de diciembre de 2014

Egresa la segunda promoción del PAG en Diplomacia Corporativa



Hoy dedicamos nuestro espacio a los nuevos diplomáticos corporativos que integran la segunda promoción del “Programa de Alta Gerencia (PAG) en Diplomacia Corporativa, Liderazgo Empresarial Responsable ySostenibilidad”, que egresó exitosamente el pasado 26/11/2014, publicando íntegramente el emotivo discurso de graduación que dedicó, en nombre de todos sus compañeros, Ana Mercedes Ramírez. Un discurso que nos permitió disfrutar de una motivadora lección para seguir adelante en la vida, hacia la consecución de nuestras metas y objetivos más sentidos, hacia el logro del éxito en el camino diario al crecimiento como personas, ciudadanos y profesionales... unas palabras que demuestran cómo el valor, la perseverancia, el compromiso y un particular empeño en seguir siempre adelante, contra vientos, mareas y adversidades, pero por sobre todas las cosas con el apoyo y la fortaleza de trabajar en equipo, representan la mejor demostración de lo que siempre hemos dado en llamar "visión compartida".

Albert Einstein decía que "... hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica. Esa fuerza es la voluntad", y no podía estar más en lo cierto, ya que todo es posible cuando nos empeñamos en lograr nuestras metas, uniendo mentes, corazones y espíritu para seguir adelante, disfrutando intensamente cada momento de nuestras vidas como si fuera el ultimo, recordando que nuestro esfuerzo, por pequeño que parezca, puede hacer una gran diferencia en la ardua tarea de construir una mejor sociedad, mucho más justa, responsable e inclusiva, como bien expresó en su momento San Juan Bautista de La Salle: "Mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, en lugares pequeños, pueden cambiar el mundo".

¡Éxitos a los nuevos diplomáticos corporativos!


"Yo sabía que de lo único que podía arrepentirme,
 era de no intentarlo"

Jeff Bezos,
 fundador de Amazon

Señoras y señores, muy buenas noches.

Es una gran noche para felicitar a todos los graduandos por el cumplimiento de este gran logro, porque preocuparse de las competencias personales e invertir en ellas, no solamente involucra recursos financieros, sino que también considera  un compromiso personal, de la familia y de todos quienes nos rodean. 

Agradezco la oportunidad inmerecida que me han conferido mis compañeros de decir unas palabras de cierre de este acto. Las mismas se encuadran, como no podía ser de otra manera, en el contexto del afecto; y al mismo tiempo, del rigor académico propio de un acto de esta naturaleza. En nombre de mis compañeros y en el mío propio, agradezco al Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CODEIV), a Atrache Consultor Empresarial,  y muy especialmente a los Licenciados Luis Manuel Carapaica y Juan Francisco Contreras por haber dispuesto de todos sus recursos para lograr con éxito este proceso formativo y novedoso como lo fue esta II Edición del Programa Avanzado de Gerencia (PAG) en Diplomacia Corporativa.

Todos estamos aquí por la importante razón de querer profundizar y entregar lo mejor de cada uno en el desempeño de nuestras profesiones, lo que derivó en una dinámica de clases participativa,  basada en la conversación y el debate que nos permitió consolidar conocimientos y, al mismo tiempo, la misión ética y profesional de cada uno, en donde los creadores de éste programa, a través de sus profesores cumplieron un rol preponderante.

El Programa Avanzado de Gerencia en Diplomacia Corporativa me ha hecho despertar de un largo letargo que pudo haber durado muchos años y que me deja muchas enseñanzas, entre las que puedo señalar lo que es realmente el trabajo en equipo… ¿cómo olvidar la enseñanza que nos dejan los pingüinos de John Kotter en su fábula “Nuestro témpano se derrite” acerca de cómo salir adelante ante un mundo tan cambiante? (1) … la necesidad de estar más al día con la información, que nos recuerda que los derechos humanos son derechos inherentes a todas las personas por su condición de seres humanos, con la importancia de los principios de la responsabilidad social corporativa y el manejo de nuevas tecnologías… en fin, he aprendido herramientas de negociación con la ayuda inteligente que nos proporciona la práctica de la diplomacia, herramientas que ayudan a las organizaciones no sólo a planificar y ejecutar sino también a controlar, aprender, probar y adaptar las hipótesis y prácticas estratégicas para lograr un éxito sostenido.  Es sumamente interesante darse cuenta de lo valioso que puede ser un reporte bien hecho, fruto de un diálogo permanente con los diversos grupos de interés de tu comunidad, ya que puede ser un importante instrumento de comunicación y gestión. Con este programa podemos ver claramente la forma de abrir espacios de comunicación con nuestros grupos de interés, conocer sus expectativas, sus necesidades, sus diferencias y, mejor aún, construir relaciones basadas en la confianza. Y no sólo con sus clientes, sus proveedores, sino también con sus propios trabajadores y las diferentes instancias de lo que significa gobierno corporativo en cada una de sus empresas.

Asistir a este programa ha sido una de las mejores cosas que he realizado y quedo muy motivada para realizar muchas otras más. Indudablemente se trata de crecimiento profesional a nivel corporativo, pero al tiempo que usas las herramientas que se te enseñan, te das cuenta que con el sentido de la urgencia te estás preparando para vivir en éste mundo lleno de cambios pero de una forma organizada, me mostró cómo debo adaptarme y en modo alguno resistirme a la transformación que marca la diferencia entre un período y otro, dentro de la modernidad y con una mejor distribución del tiempo.

Con mucho cariño recordaremos nuestro primer día, el día de las presentaciones, para mí un día lleno de emoción, de curiosidad y una  profunda sed de conocimientos. Nos sentamos compartiendo el lugar con algunos que quizás no conocíamos, pero todos coincidimos al sentir que tanto los coordinadores, como cada una de las personas que integraban nuestro grupo teníamos un toque especial… referencia especial en nuestros famosos breaks… y en el cómo nos ayudó a incrementar nuestra capacidad de resolver situaciones complejas, hasta tal punto que el dia final de nuestro programa escuchamos algo asi como…. “Eres lo más lindo que ha pasado por aquí” ….. wauuu!!! todo un piropo para alguien que supo manejar inteligentemente una situación especial.


Hemos venido con ansias de profundizar nuestra cultura sobre un aspecto particular: la diplomacia corporativa, y lo hemos hecho en la más íntima convicción de que el saber no se agota en el logro de un reconocimiento académico. Alcanzamos el anhelo esperado, pero lo más importante es que, sencillamente, hemos dado un paso más para alejarnos de ese terrible mal que es la ignorancia, en esa búsqueda inagotable del saber.  En tiempos de grandes transformaciones – en especial en el de la diplomacia corporativa – los invito a que mantengamos siempre esa avidez de conocimiento permanente y tengamos la modestia de vaciar siempre nuestra taza (2), recordando que el secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento, está en la humildad.

Hoy es un día venturoso y quienes hemos accedido al reconocimiento académico con el que se nos enviste, tenemos que tener el compromiso de erigirnos en “Embajadores Ad Honorem" de la obra que a diario realiza el Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Atrache Consultor Empresarial y DiplomaRSE. Acepten con alegría el espléndido estímulo de estar aquí, recordando que nunca es tarde para comenzar a ser cada día mejor y acepten también la invitación de mantener la amistad que durante éste tiempo hemos logrado cultivar.

A todos los presentes, y con permiso de ustedes, muy especialmente a mi esposo, quien me acompañó en este maravilloso crecimiento personal, ¡muchas gracias!!

Ana Mercedes Ramírez


(1): Dinámica realizada en el módulo de cambio organizacional, basada en el libro “Our iceberg is melting” de John Kotter y Holger Rathgeber.
(2): Referencia hecha a la anécdota japonesa del Maestro Zen.



19 de noviembre de 2014

Venezuela: Unas líneas para la reflexión...



Desde nuestros inicios en las redes sociales hemos estado comprometidos con la responsabilidad social, con la promoción de una mejor sociedad, mucho más justa e inclusiva, en donde la tolerancia, la convivencia y el respeto sean el norte. Hoy, frente a la difícil y triste realidad que nos toca vivir como venezolanos, debemos mantener presente que el ser socialmente responsables nos obliga a NO callar cuando se están violando de manera descarada y reiterada los derechos humanos, cuando se nos criminaliza por ejercer nuestro derecho constitucional a la protesta, por pensar diferente y querer un mejor futuro para nuestro país y nuestros hijos, cuando se nos habla de paz y se nos atropella con violencia, represión y barbarie. Ser socialmente responsables es estar comprometidos con la ética, con los principios elementales de la dignidad humana, con la verdad... ¡esa es la verdadera dimensión y alcance de nuestro concepto de responsabilidad social!!

La única vía que tenemos para asegurar el desarrollo social en armonía está precisamente en el estricto apego a los principios y valores fundamentales de la ética, la moral, la integridad, el compromiso y la responsabilidad de todos, pero sobre todo en dos aspectos que consideramos medulares en todo comportamiento social: la tolerancia y el respeto, los cuales lamentablemente hemos venido perdiendo, o sencillamente ignorando, en nuestra Venezuela de hoy. La tolerancia y el respeto son garantes de la libertad, de las ideas, creencias, formas y maneras de pensar y de hacer las cosas, aún cuando éstas puedan ser muy diferentes a las nuestras, siendo precisamente en esa diversidad donde se crecen y se fortalecen las sociedades, cuando reconocemos que enfrentamos diferencias que significan una preocupación común, pero que nos impulsan a la búsqueda de una zona de conveniencia mutua, con margen para el bien colectivo, el respeto y el entendimiento entre todos.

Hace algunos años, en un artículo que titulábamos "¿Que es ser venezolano?", afirmábamos: "Si de algo podíamos presumir como sociedad era de esa extraordinaria capacidad para compartir, abriendo de manera sincera, sin prejuicios ni discriminación, mentes, corazones y hogares a todo aquel que pudiera requerir nuestro apoyo para hacerle frente a las dificultades, siempre con alegría y una sonrisa en el rostro, con ánimo y disposición, sin importar su color, su origen o condición... pero ¿qué nos pasó?, ¿qué sucedió?, ¿por qué ahora pareciera que es más importante saber y recalcar a qué raza pertenecemos que el sentirse venezolano?, ¿es que acaso no era suficiente con dividirnos de acuerdo con nuestra orientación política?".

Hoy, la pregunta se mantiene vigente, pero la respuesta sólo está en la disposición y el compromiso que asumamos en nosotros mismos para salir adelante...

8 de septiembre de 2014

Camino al futuro... veinte años después



Recientemente leíamos "Camino al futuro" de Bill Gates, Peter Rinearson y Nathan Mythrvold (1996. Mc Graw-Hill, edición española. ISBN 978-0070230057, pp. 250), una visión general sobre cómo las tecnologías de información y comunicación han transformado los ecosistemas de negocios, educativos, comunicacionales y sociales, dejando en manos de los ciudadanos un elemento vital de poder que los ha convertido en protagonistas activos del cambio, hiperusuarios que actúan en múltiples situaciones y entornos diferentes, innovadores, proactivos y exigentes, que pueden influir, orientar, cuestionar o apoyar las decisiones corporativas sin que podamos hacer mucho por evitarlo. Una visión por demás interesante, veinte años después, desde la óptica de un líder emprendedor (¿o visionario?) como Bill Gates, quién logró convertir una idea y un empeño particular en la Microsoft Corporation que hoy conocemos. De esta lectura nos permitimos compartir con ustedes algunas frases y fragmentos que mantienen aún su vigencia e interés:



- “Un líder no se puede dormir en los laureles, porque siempre hay un competidor pisando sus talones... Tenemos que ganarnos nuestra posición de líderes todos los días. Si dejamos de innovar o de ajustar nuestros planes, o si fallamos en la próxima gran curva de la carretera de la industria, nos perderemos. Nos cuidamos de no desconocer a quienes nos lo pronostican, porque Microsoft no es inmune al fracaso. Les prestamos atención y nos preguntamos: «¿Por qué dicen eso? ¿estamos siendo lo suficientemente críticos con nosotros mismos? ¿estamos ignorando una tecnología nueva?». Ningún producto se mantiene en la cumbre si su empresa deja de mejorarlo, y nosotros tenemos que mantener la innovación.”

- “Nuestro negocio se mueve con demasiada rapidez como para que perdamos mucho tiempo mirando hacia atrás. Sin embargo, yo presto bastante atención a nuestros errores y tralo de hacer que me sirvan para las oportunidades futuras."

- “En los últimos años, Microsoft ha contratado deliberadamente a unos cuantos directivos con experiencia en empresas que han fracasado. Cuando uno fracasa se ve forzado a ser creativo, a profundizar y a pensar noche y día. Me gusta tener cerca a personas que hayan pasado por ello. Microsoft está abocada a cometer fallos en el futuro y quiero tener aquí a personas que hayan demostrado que pueden desenvolverse bien en situaciones duras.”

- “La necesidad de mirar el camino por recorrer me mantiene alerta. Yo nunca di por anticipado que Microsoft iba a crecer tanto y ahora, en el comienzo de esta nueva era, me encuentro inesperadamente a mí mismo como parte del poder establecido. Mi objetivo es demostrar que una corporación que tiene éxito puede ser capaz de renovarse y permanecer a la cabeza.” 

- “En el negocio de la tecnología todos tienen que adquirir conocimientos a una velocidad vertiginosa.”

- “Una buena parte del trabajo actual implica toma de decisiones y conocimiento, de manera que las herramientas de la información se han convertido, y continuarán siéndolo cada vez más, en el objetivo de los inventores.”

- “Los que se resistan al cambio se enfrentarán al creciente número de personas que ven que la tecnología pone a su disposición la mejor manera de aprender. Los agentes del cambio serán los propios niños.”

- “¿Podríamos perder? Por supuesto. Nadie tiene asegurado el futuro. Pero estamos moviéndonos hacia adelante uniendo los mundos de la informática y de las comunicaciones, innovando rápidamente.”



4 de septiembre de 2014

Una despedida en familia...





En mayo de 2009 iniciábamos Gerencia y Cambio Organizacional como una propuesta personal, un espacio de reflexión para propiciar el diálogo y el intercambio de ideas, buenas prácticas y enfoques alternativos en liderazgo, gerencia, responsabilidad social empresarial (RSE) y diplomacia corporativa, pero manteniendo como aspecto diferenciador una visión mucho más integral, que nos permitiera abordar la gestión de la complejidad en su día a día. En muy corto tiempo nuestros seguidores nos brindaron toda su confianza y apoyo, convirtiéndonos en una referencia dentro de las voces presentes en la web 2.0, lo que representó para nosotros el asumir un mayor compromiso, dedicación y responsabilidad, aspectos que hemos tratado de honrar en todo momento y que mantenemos como norte.

De este primer esfuerzo surgieron proyectos interesantes e innovadores que, entre ensayos, errores y aciertos, nos abrieron otros espacios para profundizar la discusión, entre los cuales debemos destacar la consolidación del primer Nodo Digital de la RSE (NODORSE) en las redes sociales, que introdujo por primera vez la difusión del diálogo 2.0 como un modelo colaborativo para construir, hacer crecer, gestionar y dinamizar comunidades online para compartir, siendo precisamente el NODORSE el mejor ejemplo al reunir en su seno a un amplio grupo de profesionales de toda Iberoamérica que hicieron de la RSE y la sostenibilidad su punto de unión. Posteriormente, nuestra alianza con el Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CODEIV), del cual asumimos la Coordinación Académica, aportó nuevos horizontes para la promoción y difusión de la diplomacia corporativa, el liderazgo responsable, la RSE y la sostenibilidad como ejes medulares del nuevo modelo de relaciones internacionales, los cuales plasmamos en las actividades de @DiplomaRSE, espacio hermano de Gerencia y Cambio que hoy alcanza su mayoría de edad, izando sus propias velas para emprender la travesía hacia sus propias andanzas, metas y objetivos en un nuevo blog, que surge como una tribuna para el análisis y reflexiones en materia de estudios internacionales, diplomacia y diplomacia corporativa, dentro de un entorno global de negocios cada vez más complejo y competitivo.

Hoy, DiplomaRSE abandona el hogar para abrir su propio espacio, mientras que en Gerencia y Cambio seguiremos enfocándonos en nuestros temas de siempre, manteniendo un artículo mensual sobre aquellos aspectos o temas medulares vinculados con la gestión empresarial responsable, la RSE y la sostenibilidad, abriendo nuestros post a la participación de otros profesionales que deseen brindar su invariable aporte.


¡A todos ustedes nuestro agradecimiento por la confianza!

Luis Manuel Carapaica Gil
Editor

12 de agosto de 2014

Programa de Alta Gerencia en Diplomacia Corporativa


En un entorno global de negocios cada vez más complejo y competitivo, en donde las empresas ya no rinden cuentas única y exclusivamente a sus accionistas sino que deben tomar decisiones de consenso con todos sus grupos de interés o stakeholders, se requiere adoptar estrategias corporativas que permitan generar confianza, credibilidad y empatía dentro de una relación ganar-ganar, asegurando su presencia y consolidación en los mercados internacionales. Frente a este escenario, la Diplomacia Corporativa surge como una herramienta estratégica para lograr una gestión de negocios efectiva, integrando los principios de la práctica diplomática (el representar, negociar, informar, catalizar y traducir mundos) con el liderazgo, la comunicación corporativa, la sostenibilidad y la responsabilidad social, con el objetivo de asegurar el éxito y la excelencia operativa.

Profundizar sobre el papel de la Diplomacia Corporativa como agente promotor de cambios del modelo de negocios internacionales es el objetivo medular del "Programa de Alta Gerencia en Diplomacia Corporativa, Liderazgo Empresarial Responsable y Sostenibilidad", una iniciativa conjunta del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CODEIV), Gerencia y Cambio Organizacional y Atrache Consultor Empresarial

El programa, que inicia su segunda edición, está orientado al desarrollo de competencias gerenciales de los participantes en las nuevas tendencias, herramientas y recursos de la diplomacia corporativa, la gestión de negocios internacionales, responsabilidad social empresarial (RSE), sostenibilidad y liderazgo, bajo un enfoque integral de procesos sistemáticos, que les permitan tomar decisiones estratégicas de alto impacto en sus organizaciones:

  • Diseñar, poner en práctica y evaluar modelos, políticas y estrategias de Diplomacia Corporativa.
  • Desarrollar sus habilidades en el diseño, implantación, evaluación y seguimiento de las estrategias corporativas de responsabilidad social empresarial y desarrollo sostenible, que permitan la generación de confianza, credibilidad y empatía con todos los grupos de interés en sus organizaciones.
  • Detectar y aprovechar nuevas oportunidades de negocios, evaluando tendencias, aspectos relevantes y claves no evidentes detrás de toda información que  aseguren su participación activa en los mercados internacionales.
  • Liderar modelos de negocios responsables que les permitan mantener operaciones productivas rentables, sostenibles, de alto impacto social, sujetas a los principios de transparencia y rendición de cuentas a todos sus grupos de interés.
  • Facilitar la integración de los principios de gobierno corporativo, el desarrollo sostenible  y las buenas prácticas de gestión en la cultura organizacional, promoviendo el diálogo y la integración de todo el talento humano de la organización con las comunidades, proveedores, clientes y otros grupos de interés.
Primera Promoción PAG en Diplomacia Corporativa
Estructura programática:

Módulo 1:  
Diplomacia corporativa como herramienta de gestión empresarial:
El nuevo enfoque de los negocios internacionales.

Módulo 2:  
Diplomacia corporativa basada en el Sistema de Naciones Unidas.
Liderazgo responsable, sostenibilidad y RSE como impulsores del nuevo modelo de negocios internacionales.

Módulo 3:  
Gestión estratégica de la diplomacia corporativa y los negocios internacionales.

Módulo 4:  
Integración de la diplomacia corporativa dentro de la cultura organizacional. 
El desarrollo de la visión compartida como punto de convergencia corporativa.
¿Cómo gerenciar el cambio organizacional?

Módulo 5:  
Toma de decisiones y negociación con los grupos de interés (Stakeholders).
Comunicación corporativa, protocolo y relaciones públicas corporativas.

El programa inicia sus actividades el 25/10/2014.

Para mayor información e inscripciones, favor contactar a los teléfonos: 
(0212) 319.0649 – 952.25.90 – (0424) 233.7210, o por los correos electrónicos: a.atrache@atrache.com - clientes@atrache.com


14 de mayo de 2014

Perla Puterman en Café Responsable… el café virtual de la RSE


Compartir un café es sinónimo de pasar un momento agradable, de intercambiar ideas, proyectos e iniciativas o de hacer un alto para la reflexión y el descanso... por ello, que mejor manera de celebrar el quinto aniversario de Gerencia y Cambio que disfrutar de una taza de café y una amena conversación con una invitada de excepción: Perla Puterman, fundadora y directora del Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social, quien además de ser una referencia obligada a nivel internacional sobre el desarrollo de la responsabilidad social y, en especial, sobre la Norma ISO 26000, se ha distinguido de manera muy especial por su entrega y compromiso a la noble labor de construir una mejor sociedad, mucho más responsable, justa e inclusiva. 

GCO: Bienvenida Perla, es un honor para nosotros el tenerte en casa.

PP: ¡Gracias Luis!… y felicitaciones por estos primeros cinco años de éxitos y de arduo trabajo al frente de Gerencia y Cambio.

GCO: El Foro de Responsabilidad Social Iberoamericana cumplió diez años promoviendo esfuerzos y sumando voluntades para lograr el cambio a través de la responsabilidad social; diez años de trabajo ininterrumpido, de avances y retrocesos, de empeño, constancia y, sobre todo, de mucha persistencia, para convertirse hoy en una referencia obligada a nivel internacional. ¿Cómo resumirías esta década de compromiso personal con un proyecto tan apasionante?, ¿cuáles consideras que han sido los momentos o las etapas más críticas del Foro?, ¿qué satisfacciones te ha generado?

PP: Primero que todo, el Foro me obligó a buscar, leer y estudiar sobre el tema de responsabilidad social, lo cual me permitió aprender cada día más hasta enamorarme del mismo.  En segundo lugar, me permitió conocer a un grupo valioso de personajes de la responsabilidad social, e hizo que estas personas a su vez me conocieran a mí, aunque nunca me hubieran visto (a manera de anécdota, cada vez que conocía a alguno de los miembros en persona les preguntaba… ¡a que no sabes quién soy yo!), mientras que a otros apenas los conocía, les invitaba a formar parte del Foro y, tercero, me sirvió de base para consolidar mi participación en el proceso de desarrollo de la Norma ISO 26000.

GCO: ¿Cómo definirías, en el entorno actual, la responsabilidad social?

PP: A nivel de empresa como un tema complejo, las empresas no logran entender lo que realmente es la responsabilidad social y la confunden con filantropía o acción social, quitando el término "responsabilidad", el cual es el correcto de acuerdo a su definición. No es que la filantropía no sea necesaria, y más hoy en día, el tema es que no es solo filantropía.

A nivel de conceptos, cada día inventan uno nuevo y yo definitivamente creo que es porque no han entendido el verdadero valor de la responsabilidad social.

A nivel personal me parece un entorno demasiado competitivo, para mí que vengo del mundo de la calidad me ha llamado mucho la atención el protagonismo que algunos (por no decir que muchos) quieren tener en el tema, y me refiero no solo a personas sino a instituciones, pareciera que existe una competencia feroz y que todo el mundo quiere destacar a costa de la misma responsabilidad social, como siempre digo, hay que sumaRSE y no restaRSE, y eso es muy triste. No hay nada más bonito que la cooperación y la suma de conocimientos y voluntades.

GCO: En uno de tus post más recientes hacías una reflexión de mucho valor, que compartimos plenamente, sobre cómo debemos asumir nuestra responsabilidad social individual como personas, como ciudadanos y como profesionales. ¿Crees realmente que se está asumiendo dicha responsabilidad?, sobre todo en sociedades como la venezolana en donde la tolerancia, la coexistencia y el respeto, aspectos medulares para la convivencia, parecieran haber sido dejados a un lado para dar paso al conflicto social permanente.

PP: Para nada, creo que estamos siendo indiferentes ante lo que está ocurriendo frente a nuestros ojos, y eso nos convierte en cómplices, porque como siempre digo: el que calla otorga y el que otorga es cómplice. 

Por otra parte, nuestro deber como seres humanos es respetar a nuestros semejantes, sus costumbres, culturas, razas, preferencias sexuales y, sobre todo, su integridad, del mismo modo, debemos respetar a nuestros semejantes, no importa el color del partido político con el cual simpaticemos, siempre seremos “seres humanos” por sobre todas las cosas y como tal  debemos respetarnos los unos a los otros.  Eso no está ocurriendo en Venezuela, cada día crece más el odio fomentado por una política de separatismo este-oeste (oposición-partidarios de gobierno) nunca vista en nuestro país. Otro ejemplo, son las cosas que están pasando en Siria ante los ojos del mundo y en otros tantos países y nadie hace nada.

GCO: En una oportunidad señalaste que vivías en un "largo auto-exilio del mundo de la RSE", ¿a qué te referías con ello?

PP: Durante año y medio estuve dedicada a un Proyecto de la Unión Europea para desarrollar el Sistema Nacional de Calidad de El Salvador (lo que hicimos un grupo de visionarios en el año 1975 en Venezuela) y con un horario restringido, además de mis compromisos laborales, tuve que retomar las Normas ISO sobre Gestión de Calidad y abandonar un poco mi amada ISO 26000 y documentos relacionados, así como la participación en eventos relacionados con el tema.  Solo en dos oportunidades me pude escapar, una al VI Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables organizado por el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) en la ciudad de México, en 2012, y a la reunión de la ISO 26000 en noviembre del mismo año.

GCO: A lo largo de nuestra vida personal, profesional y laboral nos enfrentamos continuamente a complejas situaciones de cambio que requieren de nosotros una especial capacidad de adaptación para mejorar y adecuarnos a los nuevos retos. ¿Cómo ha asumido Perla Puterman este proceso de cambio?

PP: Buena pregunta, yo creo que mi vida ha estado llena de retos, el primero fue ser mujer e ingeniero, lo cual no era sencillo hace 40 años, el segundo reto fue ser madre, nadie nace aprendido y más cuando tienes que asumir un doble rol. Pero el mayor reto ha sido la superación personal, el levantarme cada día y dar gracias a Dios por una nueva oportunidad, y por eso mi frase favorita y de mi inspiración… "¡cada día sale el sol, lo importante es vivir para verlo!."

GCO: Perla, háblanos un poco de la Norma ISO 26000, de tu experiencia como miembro experto del grupo de trabajo de la ISO involucrado en su redacción, así como de tus expectativas con relación a la norma y su impacto para el fomento de un mundo mucho más sostenible.

PP: Tuve la fortuna de haber participado durante los ocho años que duró su estudio, tanto como moderadora de los países en desarrollo como representante del grupo industria de los países en desarrollo ante el CAG (Comité Asesor a la Presidencia del Grupo ISO/WG/SR), durante ese tiempo pude compartir muchas experiencias enriquecedoras y fue mucho lo que aprendí de las diversas culturas, costumbres y sobre todo del comportamiento humano y de las sociedades que conforman nuestro mundo, muchas de las cuales no comparto, pero que me permitieron conocer las distintas realidades (en especial las relativas a igualdad de género y orientación sexual).

Uno de los temas que más me apasionó e impactó fue el de los derechos humanos, primero por lo novedoso para mí, digo novedoso porque a pesar de escuchar hablar durante muchos años, pensaba que era un tema que sólo le afectaba a los gobiernos y lo veía como algo muy lejos de las personas. Pero a través del compartir aprendí que es un tema de todos y que definitivamente está muy relacionado con las prácticas laborales y, por supuesto, con las empresas, sin que nosotros escapemos de estas realidades.  Otro aspecto que me impactó fue lo difícil que fue (y yo diría que es) lograr un consenso en la definición de la responsabilidad social, poner de acuerdo a 450 personas de diferentes grupos de interés (gobiernos, consumidores, industria, ONGs, consultores, organismos nacionales de normalización, trabajadores, universidades, investigadores, etc.), sumado a que cada uno de estos grupos estaban formados por personas de diferentes nacionalidades, regiones, continentes, con diferentes culturas, profesiones, costumbres,  y por ende diferentes sociedades.

GCO: ¿Cómo ves el futuro de la ISO 26000 y cómo coexistirá con otros enfoques metodológicos como la Guía G4 del GRI, por ejemplo?

PP: Si bien es cierto, que la Norma ha contribuido a la responsabilidad social, y ha significado un logro enorme en materia de responsabilidad, definitivamente su adopción y aplicación no ha sido del todo uniforme y no ha tenido los resultados esperados, a pesar de ser una de las normas más populares y más vendidas por la ISO.  Por otra parte, el hecho de no ser certificable ha disminuido el interés por parte de muchos de los usuarios, quienes erróneamente consideran que una certificación aumentaría su prestigio creando la imagen de empresa “socialmente responsable”, muy a pesar de lo suscrito por la misma ISO.

Por otra parte, la ISO 26000, se complementa con otros instrumentos e iniciativas relacionadas con la responsabilidad social, tales como el Pacto Global, la OCDE y la Iniciativa de Reporte Global GRI con su GRI 4. 

¿Su futuro? Está por verse después de la primera revisión que espero mantenga su carácter de Guía y no de requisitos para certificación.

GCO: ¿Cómo podemos promover una gestión realmente sustentable en la cadena de valor de una organización?

PP: A través del desarrollo de los proveedores, por ejemplo, una organización puede influir sobre otras organizaciones, mediante sus decisiones sobre adquisiciones y compras. El tema del Medio Ambiente, Derechos Humanos y Prácticas Laborales, por ejemplo, esa podría ser una exigencia en la selección y contratación de proveedores y, en caso de que la empresa proveedora no tuviera la capacidad de hacerlo, esa sería una buena oportunidad para que las empresas más grandes apoyen a las PYMES, contribuyendo así al desarrollo de la sociedad. El apartado 6.6.6, Asunto 4, sobre prácticas justas de operación: promover la responsabilidad social en la cadena de valor de la ISO 26000, es un buen punto de referencia.

GCO: Desde hace algún tiempo hemos notado, con preocupación, cómo la conversación sobre RSE en las redes sociales se ha convertido en una suerte de "feria de las vanidades", en donde pareciera que lo más importante es la figuración personal de los "promotores" de RSE o el medir cuanta "influencia" tienen dentro de los rankings semanales como el Top 200 RSE, olvidándose de que su verdadero papel en las redes es el de ser agentes facilitadores de cambio para lograr, a través de la responsabilidad social, una mejor sociedad, mucho más justa e inclusiva. En tu criterio, ¿a qué se debe este comportamiento?, ¿realmente somos o sólo aparentamos ser responsables?, ¿qué recomendarías a los actores de la comunidad RSE 2.0 para lograr un cambio de actitud?

PP: Como titulé un reciente artículo, lo importante no es SOLO serlo……es parecerlo

Yo creo en que no son todos los que están y no están todos los que son, la verdad a mí me tienen sin cuidado los rankings, en un principio me pareció atractivo pero luego, cuando empezaron las discusiones de que si son influyentes o no, me empezó a fastidiar el tema, y te comento que ya lo chequeo muy de vez en cuando, cuando hay RSEchat, por ejemplo, he notado que subo, cuando estoy de viaje o indispuesta bajo… pero eso no quiere decir que influyo o no… para mi influir es cuando te leen, difunden tus artículos y te hacen RT porque creen en lo que dices y les gusta.

¿Mi recomendación? Es que dejen de considerarse los dueños únicos de la RSE y que sean más humildes en sus apreciaciones, escuchando a las generaciones que surgen,  y apoyándose y complementándose, creo que hay espacio para todos en la RSE.

GCO: ¿Cómo visualizas el escenario de la RSE, la sostenibilidad y el liderazgo socialmente responsable para los próximos años?

PP: Casualmente en el VII Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables organizado por el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) en la ciudad de México, tuve la oportunidad de participar en un Panel sobre “El nuevo perfil de la Empresa Socialmente Responsable”, integrado además de mi persona por Eduardo Shaw, Director Ejecutivo de DERES Uruguay, Hugo Vergara, Consultor, y Jorge Villalobos, Presidente Ejecutivo de CEMEFI y moderado magistralmente por Italo Pizzolante, discutíamos ese tema, y todos coincidimos en que la responsabilidad social debe cruzar tangencialmente la organización, no puede estar separada de la estrategia de la organización, sino que debe partir de ella, esto sumado a políticas y objetivos claros en la materia, todo esto solo se logra cuando la más alta autoridad de la organización y la alta gerencia se comprometen en ello, mientras tanto hablaremos de programas de responsabilidad social de la empresa y no de la “empresa socialmente responsable.”