11 de diciembre de 2014

La RSE tiene que bajar a la persona, para reencontraRSE: ¿estamos intentando realmente cambiar el paradigma?


Por Nuria González  


Parece que estamos viviendo un momento especialmente pesimista en lo referente a la responsabilidad social. Avanzamos lentamente e incluso en ocasiones retrocedemos. Administraciones, empresas y corporaciones de todos los sectores, no terminan de apoyar decididamente la RSE e incluirla efectivamente, como dicen, “en su ADN”. Cuando sales del sector, el concepto tampoco ha llegado a la ciudadanía y se vincula frecuentemente con la acción social.

Estamos especialmente sensibilizados con las organizaciones y personas que administran y gestionan recursos públicos. Pedimos a la empresa que cumpla dentro y fuera como agente social que es. Transparencia y reputación cada vez toman más relevancia.

Estamos comprendiendo que, mirar para otro lado y no involucrarnos es justamente lo que nos ha llevado hasta aquí.

¿Por ello debemos decir que la RSE ha muerto? Quizá haya muerto la forma en que se ha hecho hasta ahora, como tantas otras cosas y tengamos que evolucionarla, claro que sí. Y como Octavio Paz de la libertad, tengamos que decir que “la RSE, no necesita alas, lo que necesita es echar raíces”.


Me gusta especialmente el momento que estamos viviendo, inmersos en la sociedad de la información y la comunicación, porque puede ser una oportunidad extraordinaria para hacer calar el mensaje, de que la RESPONSABILIDAD es de todas y todos. En cada momento, en nuestra actividad cotidiana, en nuestro entorno.

Tendremos que salir de nuestra zona de confort, la que dominamos sobradamente, para hacer las cosas de manera diferente. Buscando la colaboración, la cooperación, la participación, la implicación y el compromiso. Es tiempo de la sociedad civil.

¿Qué podemos ofrecer a la sociedad civil desde la RSE?  Que aporte valor, que mueva a la cooperación, a la creación de redes colaborativas, que motive la conciencia de las personas que sea realmente diferente... 



Nuria González

Su trayectoria profesional se ha desarrollado en el sector audiovisual y desde 1996 en Grupo Globomedia. En su productora, Globomedia  y fundamentalmente en GECA. Actualmente se desempeña en el Departamento de Investigación como responsable del Área de Minutado de Contenidos, en donde coordina varios equipos de trabajo, la Unidad de Apoyo a la Integración Laboral del Centro Especial de Empleo (GECA), Minutados, la formación en los cursos para personas con discapacidad y el “Minutado de Contenidos de Televisión”.

Es coach, especialista en teletrabajo y experta en RSE. Apasionada de las relaciones humanas, del trabajo en equipo y de la responsabilidad social, como elementos esenciales de transformación en la sociedad de la información y la comunicación. Mantiene un alto interés en los temas de diversidad, especialmente en los relacionados con discapacidad y género.







2 comentarios:

Vicky Casellas dijo...

Interesante punto de vista. Un buen tema para otro artículo podría ser cómo las personas, de manera individual, se pueden implicar cotidianamente con la responsabilidad social. Un saludo

Luis Manuel Carapaica Gil dijo...

Gracias por tu comentario Vicky, el cual compartimos plenamente.
Normalmente, cuando nos referimos a la responsabilidad social, lo hacemos bajo dos dimensiones de análisis: por una parte, la responsabilidad social empresarial, entendida como la preocupación de las empresas por desarrollar relaciones permanentes, sostenibles y de alto valor agregado con sus grupos de interés, dentro de una relación ganar-ganar; y, en segundo lugar, la responsabilidad social individual, referida al comportamiento socialmente responsable que debemos asumir como ciudadanos que interactuamos a diario en nuestros respectivos roles sociales. Sin embargo, pareciera que hasta el momento ambas posiciones no transitan por el mismo camino hacia la integración de esfuerzos, sumando voluntades para la construcción de una mejor sociedad, mucho más justa, inclusiva y, sobre todo, más humana... de allí la imperiosa necesidad de seguir promoviendo un cambio de mentalidad, de insistir e insistir en el día a día para lograr verdaderos ciudadanía responsables y comprometidos.

¡Saludos!